🗓 Jueves 12 de noviembre de 2026
🕖 18:00 hrs.
📍 Berlin Global Village, Galería Patricia Lumumba, Am Sudhaus 2
El estado de Guerrero es una de las regiones económicamente más pobres de México. Es un estado en el que los derechos —especialmente los de la población indígena y afromexicana, a menudo marginada— no están simplemente garantizados, sino que deben ser exigidos y defendidos con vehemencia. Al mismo tiempo, es precisamente este compromiso el que resulta extremadamente peligroso. La presencia militar ha sido alta desde la «guerra sucia» (1968-1982) del gobierno mexicano contra grupos opositores, y se amplió masivamente con la llamada «guerra contra el narcotráfico». El abandono estatal crónico, élites políticas corruptas y una geografía que abarca desde la zona montañosa hasta el Océano Pacífico, hacen que la región sea de importancia estratégica para el crimen organizado y las economías ilegales.
En esta difícil constelación, las y los defensores de derechos humanos se convierten repetidamente en blanco tanto de actores estatales como criminales. El hecho de que no siempre sea posible trazar una línea clara entre estos actores y lo peligroso de su colusión, se hizo evidente de manera especialmente trágica con la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en 2014. Un caso marcado por el encubrimiento, la mentira y la impunidad, en el que los familiares, 12 años después, siguen luchando por la justicia y la verdad.
Nuestros invitados, Abel Barrera y Saulo Loya del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, compartirán cómo las personas en la Montaña de Guerrero defienden sus derechos en este contexto adverso entre cuarteles y cárteles, a pesar de todas las dificultades. En este sentido, abordarán desafíos que son emblemáticos de la situación en todo el país y, en el conversatorio, guiarán la discusión en torno a las siguientes preguntas:
- ¿Cuáles son los retos y los logros en la lucha por la defensa de los derechos humanos?
- ¿Qué riesgos enfrentan las personas defensoras de derechos humanos, de los derechos indígenas y del territorio?
- ¿Cómo impacta la presencia y el control del crimen organizado sobre el territorio en la vida de las comunidades de la Montaña de Guerrero y cómo ponen en riesgo el activismo y la vida de las personas defensoras?
- ¿Cómo responde el gobierno mexicano frente a la crisis de derechos humanos en el estado y qué se puede hacer para proteger mejor a las y los defensores de derechos humanos?
Acerca del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan: El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, fundado en 1993 en Tlapa de Comonfort, Guerrero, México, se ha consolidado como una de las organizaciones más relevantes en la defensa de los derechos humanos en México. Desde hace más de tres décadas, Tlachinollan ha acompañado a los pueblos indígenas, así como a comunidades afromexicanas y mestizas, en la defensa de sus derechos y en la construcción de proyectos de vida digna. El Centro ha acompañado casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos, entre ellos el caso de Inés y Valentina, hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos. También brinda apoyo jurídico y acompañamiento a las familias de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Su trabajo ha recibido reconocimiento internacional, por ejemplo, el premio de Amnistía Internacional 2011 para su director, Abel Barrera.
Un evento organizado por:

